Gaceta de informacion de actividades culturales de la Ciudad y Puerto de Acapulco
Acapulco Año 3 no.6 - Junio del 2008

Yo ciudadano

Michelle

Gustavo Martínez Castellanos

Michelle es acapulqueña. Tiene quince años. Este viernes 20 de Junio de 2008 a las siete de la noche presentará su primer libro: Se avecina un huracán.
En junio del 2007 Michelle terminó la secundaria. Para aprovechar el tiempo libre de sus vacaciones escolares anduvo por Acapulco buscando un taller en dónde pudieran ayudarle a mejorar su ortografía ahora que ingresaría a bachillerato.
Fue a la Casa de la Cultura en Icacos pero ahí no pudieron ayudarle.
Alguien el dijo que fuera a la Casona de Juárez y un mediodía de ese mes encontró a una mujer que con una paciencia infinita curaba una exposición con réplicas de las obras de Frida Kahlo. Le pidió información y la mujer le ofreció algo más: “Si lo que te interesa es escribir muy bien, ven al taller de narrativa que imparte Gustavo en la Sala Hornitos de la Dirección de Cultura”. Michelle accedió. Tenía algunas narraciones en sus cuadernos escolares y deseaba una opinión menos cercana que la de sus compañeros y maestros de la asignatura. Cuando ya se retiraba, la mujer la detuvo y le ofreció algo más: “El próximo martes, el taller se llevará a cabo aquí, ante el público y con cuentos de los alumnos, el tema es sobre el centenario de Frida Kahlo, tráete un cuento y participa”. Michelle aceptó y se retiró.
Ese miércoles tomaba un taller literario por primera vez en su vida y ahí mismo decidió que ella debía luchar por ser escritora.
Semanas después se enteró de que aquella mujer que con mucha dedicación pegaba marialuisas en las paredes centenarias de la Casona de Juárez era la licenciada y pintora Aída Espino, directora de Cultura del Municipio de Acapulco, quien a falta de personal realizaba en esa sede cultural ella misma la mayor parte de las tareas.
Sin propaganda en los diarios debido a que el alcalde trataba de que Acapulco ignorara su presencia. Sin los recursos que el Cabildo había aprobado para la Cultura de la ciudad y teniendo en contra a los miembros del Consejo Consultivo de Cultura que en todo pretendían entorpecerla, Aída Espino, a pesar de haber sido defenestrada injustamente de su cargo, se llevó todos los talleres que pagaba con su dinero y los puso a funcionar en otra sede: la Biblioteca Alfonso G. Alarcón. Sin ayuda del gobierno.
Hasta allá fueron a buscarla los alumnos, y ahí se pusieron a trabajar en cuatro talleres: Dibujo, Narrativa, Guitarra y Ajedrez.
Sin aspavientos, sin más propaganda que los carteles que ella misma elabora, con un inteligente uso del e-mail, y con el apoyo de tres amigos y colaboradores, en ocho meses ha “graduado” a dos generaciones de cada uno de sus talleres. Aproximadamente 80 ciudadanos que de manera gratuita y en las instalaciones de la Biblioteca han accedido al conocimiento, al arte, a la cultura y al cine club pagado con su dinero.
A más de seis meses de distancia, Aída Espino como Presidenta del Patronato de la Biblioteca Pública Alfonso G. Alarcón se enteró de los profundos problemas que presenta ésa, las más  antigua biblioteca de la ciudad.
Desde su remodelación ha carecido de personal suficiente para todas sus labores; de dinero para insumos, de rotación de mobiliario, de recursos para subsanar todos los requerimientos diarios que su funcionamiento exige y pensando en la forma de ayudarla me pidió que buscara la forma de conseguir dinero. Y lo encontramos.
Los miembros de los talleres que comanda Aída Espino producen obra en cada sesión. Al menos el de narrativa produce un promedio de 14 obras cada semana en cuentos y narraciones de los cuales algunos tienen una calidad excepcional.
La propuesta entonces sólo tenía que apuntar a canalizar toda esa creatividad a un mercado de consumo y venderla para extraer de ahí recursos para aliviar los problemas de la Biblioteca. Aída aceptó con mucho gusto: sus alumnos aportarían un beneficio extra a la biblioteca y a la ciudad.
A la brevedad llevé esa propuesta a los miembros del taller que dirijo. Todos la abrazaron con entusiasmo  de tal forma que lo único que hacía falta era elegir al primer autor que sería publicado.
Se escucharon todas las opiniones de los miembros del taller y finalmente acordaron (acordamos) que fuera por elección democrática entre los autores que mejor obra habían realizado y que contaran con el suficiente material para llenar de forma convincente una publicación.
Todos han leído a los grandes autores. A través del taller han realizado análisis y crítica y si no han hecho ensayo es porque no han tenido tiempo, pero en el momento de elegir a los finalistas aplicaron todo lo aprendido. Salieron electos siete noveles autores y entre ellos decidieron por mayoría de votos elegir a Michelle, la más pequeña de edad pero tan trabajadora y talentosa como todos los demás.
En un momento del proceso alguien propuso que el maestro –es decir, quien esto escribe– ejerciera un voto de calidad, pero rechacé esa moción: El pleito es entre ustedes, ustedes deben tener la suficiente confianza en ustedes mismos y en sus conocimientos para actuar con dignidad y con humildad, como siempre lo hemos hecho aquí, ya lo saben: aquí nadie vale más que los demás y si yo les sirvo el café a veces es porque a veces ustedes también me han atendido. Ningún voto tiene más peso que el de nadie en esta mesa, les dije. De esa forma y con votos igualitarios  eligieron a Michelle.
La Biblioteca Pública Alfonso G. Alarcón tiene más de 45 años, de los cuales más de 20 ha sido su directora la maestra Themis Mendoza Arizmendi, mujer trabajadora y madre de familia, miembro distinguido de una familia de profesores muy queridos en Acapulco (la sala en la que realizamos el taller de Narrativa lleva el nombre de uno de sus tíos: “Profesor Miguel Arizmendi”). En la última sesión del Patronato me presenté para informar sobre la propuesta consensuada con los alumnos del taller de Narrativa y todos los miembros del Patronato aceptaron que la lleváramos a cabo.
La dinámica es muy sencilla: se realizará la publicación de un tiraje de Se avecina un huracán e invitaremos a todo Acapulco a asistir a la presentación para que adquieran el libro a un precio accesible. La mitad del dinero de lo que se venda será destinada para subsanar algunos gastos (los que alcance cubrir) de la Biblioteca,  la otra mitad será para el autor quien con eso pagará la edición.
De esa forma, este viernes 20 de junio a las 19:00 Hrs., esperamos contar con una enorme asistencia de acapulqueños y visitantes a la presentación del libro de cuentos de esta jovencísima escritora local, acapulqueña a más no poder, estudiante ejemplar de un Cebetis y alumna de uno de los talleres de Aída Espino que ha pesar de la forma en cómo el gobierno de Félix Salgado Macedonio a intentado aplastarla en contubernio con el periódico local El Sur, continúa trabajando de manera desinteresada y solo con su dinero en beneficio de nuestra ciudad.
Los esperamos. Siempre ha sido un honor tener a tantos invitados entre nosotros porque nos escuchan, nos conocen y nos apoyan, pero esta vez el honor será mayúsculo por tratarse de la obra de una novel escritora acapulqueña emergida de nuestras fraguas y en beneficio de la más importante biblioteca de nuestra ciudad.
Envíen esta invitación a todos sus contactos. Acapulco y la Biblioteca Pública Alfonso G. Alarcón se los agradecerán. Los esperamos este viernes 20 de junio a las siete de la noche.

Nos leemos en la crónica gustavomcastellanos@gmail.com