Gaceta de Información de Actividades Culturales de la Ciudad y Puerto de Acapulco
Año 3, N°8 Agosto-Septiembre del 2008

Viendo pasar el viento: presentación del libro  Astrid Paola

Inédito en Acapulco: son escritores, son jóvenes y son acapulqueños. Y fueron formados íntegramente en Acapulco. Lo execrable: han sido sistemáticamente discriminados por la Dirección de Cultura Municipal y por los organizadores de eventos culturales que se hacen con dinero de nuestros impuestos.
La presentación del Viendo pasar el viento, primer libro de la joven narradora acapulqueña Astrid Paola Chavelas, los reunió ellos fueron los presentadores y lo hicieron con maestría y disfrute.

Lo psicológico y lo ontológico

Carlos Ricárdez tiene 23 años de edad, nació en Tabasco pero radica desde hace muchos años en Acapulco. Ingresó al taller de Narrativa I de la Promotoría Cultural “Aída Espino” el 07 de julio de 2007, cursó dos veces ese taller y cuando lo terminó se inscribió en los talleres de Narrativa II y Ensayística, así como en el curso Lectura y Análisis de Clásicos. Es autor del libro de cuentos Ladrar Encadenado. A él correspondió abrir la presentación del libro Viendo pasar el viento de Astrid Paola. Durante su intervención dio la bienvenida a un libro diverso, claro, preciso en diferentes puntos. “Muy disfrutable” dijo. “Encontré que Astrid Paola realiza una escritura terapéutica pues los temas y los contenidos de sus textos gravitan en torno a una preocupación que está anclada a la infancia”, aseveró y puso una mano sobre el hombro de su compañera de taller de Narrativa II, la autora y muchos compañeros suyos sonrieron. “Pero no creo que sea por su infancia que su temática refleje esa preocupación sino por la infancia de Lunita –continuó Carlos Ricárdez- su pequeña hija a la que tiene que dejar en casa para poder venir a los talleres, y así como están las cosas…”
 
 

el auditorio soltó una exclamación de aprobación. “Bueno -dijo el autor de “No siempre de negro viste el diablo”-, hay muchas cosas más que hacen de este libro un compendio personalizado de psicología: los temores, las esperanzas, el sentido de una vida y una propuesta ontológica que se encuentra en el cuento “L’scalier” que no sé por qué le puso el nombre en francés pero que refleja la visión de Pao por desentrañar la verdad última de todas las cosas y para ella tal vez ese temor sea un fin o un medio porque en esa escalera no hay más caminos que el de la muerte o el de defección”, comentó, entre otras cosas el novel escritor y después pasó el micrófono a Ari Jonhatan González.

Estructuras y significados

Ari Jonhatan González nació en Acapulco, tiene 19 años y cursa la licenciatura en Educación. Es autor de diversos textos narrativos y un ensayo que están publicados en www.culturacapulco.com. Participó en la presentación del libro de investigación Andamos huyendo, Elena  de la doctora en Literatura Liliana Pedroza. Él abordó las estructuras de los cuentos  de Viendo pasar el viento. Encontró que el libro de Astrid Paola “tiene una estructura narrativa que le otorga un sentido de unidad muy difícil de lograr”, dijo. “Los temas, aunque diversos, van muy concatenados y ofrecen una idea de cohesión que lo hace ligero y  ágil pero a la vez profundo y ambicioso”.
 
 

“Podemos verlo desde los títulos y podemos constatarlo en la estructura particular de cada cuento y, posteriormente en la idea que de la sintaxis maneja Pao y en la que podemos observar una creatividad atenta a los detalles y a la ves exigente consigo misma, implacable con la autora.
“Este libro habla de una forma distinta de ver a la literatura y de ver el acto creativo como tal”, dijo y señaló diversos ejemplos extraídos del texto y que llevaba perfectamente organizados en su memoria, porque al igual que Carlos Ricárdez, Ari Johnatan no llevaba ningún texto escrito para la presentación. Es más, ninguno llevaba otra cosa entre las manos que no fuera el ejemplar de Viendo pasar el viento que la Promotoría les había proporcionado para que realizaran el análisis previo a la presentación. Al final de su presentación, Ari Johnatan felicitó ampliamente a Astrid Paola y le deseó muchísimo éxito en su carrera como escritora.

Dos jóvenes mujeres escritoras

Para cerrar con broche de oro literalmente, tocó el turno al micrófono a Michelle Ruiz Valdez. Ella nació en Acapulco. Estudia el bachillerato en el Colegio de Bachilleres No. 32. A los quince años escribió su primer libro de cuentos. A una semana de haber cumplido los dieciséis lo presentó. Se avecina  un huracán se llama la obra que señala a Michelle como la escritora más joven de México. Orgullosamente acapulqueña. Ingresó al taller de Narrativa de la Promotoría Culural “Aída Espino” el 07 de Julio de 2007 mientras buscaba un lugar en dónde pudieran ayudarle a mejorar su ortografía. Al igual que Carlos Ricárdez cursó  dos veces ese taller y después se inscribió en los talleres de Narrativa II y Ensayística. Al igual que Carlos y Ari, prepara otro libro de cuentos.
 
 

. Lamenta que CONACULTA limite la edad a los escritores para acceder a los apoyos económicos de los estados pues ella apenas tiene 16 años y el FOECA es para mayores de 18.
En la presentación de Viendo pasar el viento, Michelle habló de la escritora, de la compañera de Taller, de la mujer. Le externó su admiración por continuar preparándose, por no abandonar los sueños, por no ceder ni un instante en este duro batallar que significa ser artista, mujer, esposa y madre y felicitó a todas las mujeres que como Pao continúan alimentando sus anhelos: a Isa, a Elo, a Mari Carmen, a Liz Berea, a Teté “que nos ha enseñado que sí se puede”.
“Pao es una mujer con mucha creatividad, cuando la conocí y vi lo joven que era no creí que fuera madre de familia, porque es muy dinámica, muy sociable, muy alegre y en México tenemos la mala costumbre de pensar que las señoras deben comportarse de una forma oscura o gris”, dijo la autora de Se avecina un huracán. “Al contrario, Pao es muy abierta y sincera, muy metida al trabajo de escribir, no nos perdona ni se perdona fallas ni omisiones, es muy profesional y meticulosa, los talleres han avanzado mucho con su aportación y todos estamos contentos de tenerla de amiga y de compañera, es alguien que tiene mucho que dar”.

“Como mujeres, también quiero agradecer a Aída Espino por todo lo que hace por Acapulco, por nosotros los artistas jóvenes y grandes.
 
 

. A Themis que es una mujer muy linda y muy trabajadora, y bueno, no es mujer pero igual quiero agradecer al maestro Gustavo por compartir con nosotros todo su conocimiento que es muy grande y su experiencia como escritor y creador. Gracias a todos ellos nos hemos atrevido y estamos aquí, felices y orgullosos de presentar este libro de Pao que ha salido de nuestros talleres”. Finalizó la escritora más joven del país.
Una vez terminada la presentación el público se volcó a comprar el libro, sólo en esa sesión se vendieron 28 ejemplares de cuyo monto, la mitad fue donada por la autora a la Biblioteca Alfonso G. Alarcón para que subsane algunas de sus carencias.
Mientras Pao autografiaba libros los invitados pasaron al área de cocina de la biblioteca para disfrutar de un ambigú que la familia de l autora había preparado ex profeso.
A todos estos jóvenes escritores acapulqueños los han discriminado sistemáticamente la Dirección de Cultura Municipal y los organizadores de eventos literarios que se hacen con nuestros impuestos. ¿Seguirá esta política espuria y salvaje el próximo alcalde? Aún es tiempo de enderezar el camino y de que la máxima autoridad municipal se sacuda esas alimañas que tiene enquistadas en el área y que impiden el crecimiento de nuestra ciudad.