Gaceta de Información de Actividades Culturales de la Ciudad y Puerto de Acapulco
Año 1, N°4 - Septiembre - Noviembre de 2006
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POR PRIMERA VEZ EN DIEZ MESES FÉLIX FUE A LA CASONA DE JUÁREZ Y FUE SÓLO A MENTIR |
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Eran las ocho de la noche del viernes 29 de septiembre cuando de pronto, la figura solitaria del alcalde arribó a la Casona de Juárez. José Rogelio, un interprete de boleros, cantaba: “Hay gente que de dolor se muere”. Celosa por carecer de amor… El evento se realizaba como todos los que hasta ahora se han hecho gracias al dinero de Aída Espino; ya que la Secretaria de Desarrollo Social, Fabiola Vega Galena, en once meses no ha liberado los recursos a la Dirección de Cultura, a pesar de que el alcalde ya había dado la orden de que se liberaran. El alcalde empezó a disfrutar de las canciones desde que llegó pues es un apasionado consumidor de la música romántica. Qué importa la gente así… Continuó la canción. El alcalde fue recibido por Aída Espino y sentado a su lado. Una de las empleadas puso un vaso de vino blanco en la mano del alcalde, el alcalde lo probó y lo puso en el piso y no volvió a levantarlo. Más tarde, la misma trabajadora le llevó un vaso de agua fría que había comprado el maestro de ceremonias para su propio consumo. Aída Espino compra vino y refresco para los invitados, y lo compra con el dinero de su sueldo pues la administración de Félix Salgado no le da ni para comprar un garrafón de agua. El alcalde bebió agua y José Rogelio continuó cantando. Hasta que la canción terminó y el maestro de ceremonias dio la bienvenida al alcalde de esta manera: “Nos honra que el alcalde por fin haya venido a la Casona de Juárez, su casa, por primera vez en 10 meses”. El alcalde le dijo a Aída al oído: “No me la perdonó”. Sí Dios te ha traído a mí… Y era verdad, durante estos once meses de administración, el “grupo de Salgado Macedonio ha tratado de aplastar a Aída Espino porque es un lastre lopezrosista”, según la sesuda conclusión de un reportero de El Sur misma que el alcalde no ha desmentido. En ese largo viaje de 300 días, Aída ha realizado, con su dinero, 300 eventos, (contando ése en el que alcalde se encontraba) y Félix nunca había ido a pesar de que fue invitado a todos de manera respetuosa y puntual, y sin embargo, ha asistido y apoyado los eventos de Citlali Guerrero a quien le pagan 11.000.00 sólo por ser esposa de un periodista a quien Félix teme y ha asistido a los eventos de Areli Eunice, por la misma razón: en febrero amenazó con bloquearle calles y rendirlo a periodicazos si no les soltaba el presupuesto. Que se haga la voluntad de Dios… Al final del evento el alcalde mintió, dijo que en diez meses no había ido a ninguno de los 300 eventos de Aída porque siempre le habían “metido representantes” (cómo no se los metieron para los eventos de Citlali y Areli). Desmintió que él hubiera firmado el despojo de la Casona de Juárez, y dijo que él se quedaba en la alcaldía por tres años y anunció (quién sabe si para bien o para mal) que Aída se quedaría con él. “Además, (volvió a mentir), dijo, ya di la orden de liberar los recursos para Cultura”. Hasta esta segunda semana de Noviembre Fabiola Vega no ha soltado un solo peso. Corazón de Perro… En la mañana de ese 29 de septiembre Félix se había reunido en privado con el gobernador Zeferino Torreblanca antes de la entrega del plan de turismo 2005 2011 y presenció el torrente de quejas que los ciudadanos y turisteros habían hecho en su contra: la caída en picada de su popularidad. Al día siguiente, sábado, Félix celebraría ocho años de la fundación de su grupo M-27. Pero el 15 octubre, el PAN le iba a cobrar todas sus declaraciones contra Felipe Calderón con un referéndum que Félix ya tenía perdido. Por eso, y porque seguramente se lo aconsejaron Manuel Añorve y López Rosas, toda esa noche del Viernes 29 se la pasó de operador político en operador político rompiendo lanzas y fumando la pipa de la paz. “Ando mal de la voz” (pero no para mentir) La lectura no fue errónea a 50 días de esa subrepticia visita Félix Salgado Macedonio volvió a demostrar que para mentir sólo él es bueno. Pues continúa sin liberar el presupuesto. Antes de despedirse amenazó: “cantaría con José Rogelio pero ando mal de la voz y es mejor quedar mal que quedar peor, pero vendré más seguido”. Este reportero intentó entrevistarlo pero el alcalde se lanzó, como si siguiera una “verónica”, hasta su camioneta y desapareció, como llegó, entre las sombras de los callejones del Barrio de la Playa. (Nota: las letras en cursivas corresponden a un hermoso bolero que cantan Pedro Infante y Jorge Negrete al final del film “Dos tipos de cuidado”. “Corazón de perro” es un simpático bolero del igualteco Indalecio Ramírez que José Rogelio gusta mucho de cantar y que esa noche El alcalde le aplaudió a rabiar).
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