Gaceta de Información de Actividades Culturales de la Ciudad y Puerto de Acapulco
Año 1, N°4 - Septiembre - Noviembre de 2006

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-Gabriel Brito Camacho es el ganador del Premio de Poesía Maria Luisa Ocampo 2006 con “Cuentos y Cantos de Lucía”, un libro que según el autor “habla de diversos temas, aunque siempre son los mismos”.

Cuentos y Cantos de Lucía.

Gabriel Brito confiesa: “Mi poemas son el resultado de una voz narrativa que los fue cantando y contando en una experiencia interesante”. Y admite: “Sólo escribo poesía, no me sabía ni dramaturgo ni poeta”. Pues como él mismo afirma, había participado en algunos talleres tanto de letras como de dramaturgia aunque había empezado a escribir poesía a los siete años “como una forma de desfogue” frente a su computadora.

Así que creó “Cuentos y Cantos de Lucía” en esas sesiones, declaró a CuturAcapulco, luego lo “leyó” y lo “disfrutó” y se “atrevió” a mandarlo al concurso. “Siempre creí que quien lo leyera lo disfrutaría”, confesó; y puntualizó: “Sé que existen quienes se han dedicado con más interés a la poesía; pero el mío resultó ganador”.

Este es el resto de la entrevista realizada el 03 de noviembre en el “Café Astoria”.

-¿Te sientes merecedor del premio?

-Sí, en la medida en que se ha decidido así, hay un esfuerzo y dedicación de parte mía y una exigencia y una construcción especial a la hora de escribirlo.

-¿Podrías citar alguno de tus poemas completo de memoria?

-No, pero disfruto mucho leerlos. Recuerdo cómo surgieron: está lloviendo y cierro las ventanas de mi auto, me quedo solo y digo: “me encanta la lluvia”, me quedo en eso y me llegan una serie de imágenes y digo: “me encanta la lluvia, recuerdo cuánto disfruté la acción de salivar cerca de tu oreja la noche anterior”. Eso es lo primero que surge; el primer hijo y lo quieres mucho, ¡vaya, bienvenido!

-Suena a narrativa pero en poesía no está escrita la última palabra. Si te sientes meritorio de este premio admites que el jurado fue un jurado justo.

-Pues hablar de justicia en el arte es muy complejo.

-Este es un concurso.

-Es un concurso en el que tiene que ver una obra literaria y tiene que ver en el arte.

-Al menos en el “María Luisa Ocampo” hay que escoger una porque no hay segundo y tercer lugar.

- Y pueden haber menciones; pero no las hubo... yo me siento merecedor del premio porque creo que debo asumirlo así, uno debe asumir la vida.

-Eso suena a terapéutica skinneriana, a lo que me refiero es a que si no hubieras sido merecedor del premio ¿habrías protestado?

-No, no. Me gusta ser respetuoso. Cuando era adolescente a lo mejor no lo tomaba de esa manera. Pero cuando hay una apreciación siempre habrá voces que difieran de un resultado y que digan “Bueno: yo prefiero tal o cual”.

-Siempre y cuando se conozcan los demás textos ¿no?

-Yo creo que es importante conocer todos los textos ¿no? para poder emitir una opinión.

-¿Crees que sea justo que sin conocer los textos alguien descalifique un evento así sólo porque lo ganó Gabriel Brito y no alguno de los conocidos del quejoso?

-Mira, yo leí hoy el artículo de Jeremías Marquines. Él fue mi primer maestro de creación literaria y aprendí bastante de él; lo estimo mucho. Me parece que él hace referencia al nivel de organización del concurso, y cuestiona la forma en que el IGC ha coordinado el trabajo del Maria Luisa Ocampo como el de algunos otros premios. A mi me gustaría, y se lo comenté a Jeremías, leer su comentario respecto a mi trabajo. Él lo tiene ya, igual que otras personas, otras plumas como la de Carlos Ortiz porque para un creador es más importante escuchar los comentarios de su obra. Aunque respeto mucho la opinión que pueda tener respecto a la organización del certamen puedo no estar de acuerdo en todo; me gustaría muchísimo más que se hablara en torno a la obra; y que se leyeran las críticas y comentarios pertinentes porque si no, creo que se nubla todo, para no caer en un discurso político no estético.

-¿Jeremías tiene el trabajo?

-Sí, sí lo tiene. Antes de enviarlo, cuando aún lo tenía sin correcciones, le pedí su opinión; él me hizo el comentario: “Me sorprende, dijo, quedó bastante bien”. Le informé: “Lo enviaré al Maria Luisa”. “Pues adelante”. Le pregunté: “¿Le hiciste correcciones?” Me dijo: “Sí tiene algunas correcciones”. “Y, bueno, le dije, espero tu comentario”.

-Si se lo diste antes de insertarlo al concurso es incongruente que lo sancione mal.

-Yo preferiría esperar, a mí me parece que su artículo de hoy se enfoca al nivel organizacional.

-Pero si el nivel no es adecuado entonces la selección tampoco lo es: tiene fallas. Me llama la atención que hable del concurso de poesía diciéndose él poeta y por otra parte, en referencia al de Cuento, dice lo mismo; salvo sobre Luis Zapata, suena a que no da paso sin huarache. No se pone con alguien del peso de Luis Zapata; fuera de ahí le “pega” a quien sea: le “pega” a tu obra, al concurso, a ti, al IGC. Es un poco paranoico ¿no crees?

-En lo personal no me lo tomo de manera tan grave. A veces, hay que escuchar pocas voces, eso lo debemos hacer quienes nos dedicamos a la producción artística; todo esto contamina, a mi me encantaría que lo que se dice tuviera que ver directamente con lo que generé a nivel literario. Me considero un creador y es lo que quiero que se conozca de mí, el resto son un mundo de opiniones, de puntos de vista; yo prefiero de pronto alejarme de ello, los leo, no los leo, me parecen puntos de vista en los que no vamos a estar de acuerdo todos. Estoy bastante orgulloso del premio y estoy muy contento con el premio. La opinión de Jeremías respecto a la organización del IGC en la premiación me parece un punto de vista; cuando Jeremías hable de mi trabajo lo leeré con muchísimo más cuidado porque en lo personal le tengo respeto porque ha sido mi maestro.

-¿Ya habías participado en concursos de poesía?

-No, no había participado; había “hecho taller”

-¿Cuántos libros de poesía tienes hechos?

-Ninguno. Desde el principio te dije que para mí la poesía es una práctica íntima.