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| ¿QUIÉN
ES AÍDA ESPINO BARROS? 2ª de 3 partes
Gaceta de información de Actividades Culturales de la Ciudad y Puerto de Acapulco Año 1, No 2. Febrero - Marzo de 2006 |
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En un comparativo filtrado por el Cabildo a los medios se descubrió que en menos de la mitad del tiempo que estuvo como directora de Cultura Aída Espino realizó más actividades y benefició a más acapulqueños que quien la sucedió en el cargo. Es más, se descubrió también que lo que ella hizo nunca se había hecho en Acapulco. La profesora Aída Espino Barros nombrada Directora de Cultura Municipal por el Alcalde Alberto López Rosas para el trienio 2002 - 2005, pero a los nueve meses, el 07 de septiembre de 2003, vino su injusta remoción. Y nombraron a otra persona en su lugar. Aída no pudo regresar sino hasta que el pleito que entabló fue fallado a su favor y la administración López Rosas tuvo que reinstalarla, indemnizarla y disculparse con ella. Aunque sólo la reinstaló. No la indemnizó. Eso no detuvo a Aída. Ella aprovechó los tres meses y medio siguientes y en menos de la mitad del tiempo que debió haber sido Directora de Cultura, hizo más que quien la cubrió en el cargo. LOS DÍAS Y LAS OBRAS En ese lapso tan corto de tiempo, del 05 de diciembre de 2002 al 05 de septiembre de 2003 Aída creó el Centro Cultural Comunitario “Jardín Mangos”, un espacio en la periferia de la ciudad. También rescató para uso de la dirección de cultura el antiguo edificio que ahora ocupa y que hacía setenta años era cuartel militar. Adquirió una imprenta para emitir sus propios volantes, pósters y programas y no depender de los precios de los impresores locales. Adquirió un equipo de sonido para no rentar cada vez que hubiera eventos y abatir gastos. Adquirió un Teatrino y cuatro lámparas de iluminación para eventos callejeros, 2 lockers, el disco del INEGI (“que es de gobierno pero también cuesta”) una guillotina, un aire acondicionado, una escalera, una alfombra, 20 Cd’s de literatura “Y la nave va”, 20 Cd’s de música, 81 videos de conferencias, festivales y otros eventos. Realizó 42 funciones de cinemóvil, 33 conciertos “Clásicos a la calle”, 3 concursos, 8 conferencias, 3 exposiciones, 6 festivales, 7 festejos y 2 ferias del libro, beneficiando a más de 16,740 personas. Dio impulso cultural a 8 grupos de creadores, formó 16 talleres y cursos, facilitó espacios y recursos para 86 funciones de la Compañía Municipal de Teatro y otros grupos artísticos y promovió 10 presentaciones de Ballet Municipal, beneficiando a más de 10,000 personas. Dentro del Trabajo Cultural Comunitario realizó el censo de Alfabetización de la zona Jardín Mangos y un Curso de Alfabetización. Una jornada médica en la que se realizaron 896 encuestas y se atendió a 3,234 personas; 5 talleres, cursos básicos, pláticas, talleres de teatro, un curso de verano y, por vez primera, el Aniversario de la Colonia Zapata. Con lo que benefició a más de 17,000 personas. También realizó 4 ciclos de cine (cada ciclo con 4 películas); 15 funciones de cinemóvil, 15 conciertos (volvió a sacar a la calle a los clásicos) varias exposiciones, conferencias, talleres y cursos, todo con la mayor premura porque se acababa el trienio. TRABAJAR COMO NUNCA Un comparativo filtrado por el Cabildo a los medios reportó que durante su gestión de once meses y medio como Directora de Cultura Municipal, Aída Espino Barros realizó 128 actividades y benefició a más de 23 mil ciudadanos acapulqueños, mientras que la persona que la había cubierto en el cargo, en 20 meses y medio, sólo realizó 103 actividades y benefició a poco más de 16 mil ciudadanos. Tal vez algunas personas consideren que lo que ha hecho Aída no ha sido suficiente, pero si se toma en cuenta que empezó sin recursos (recuérdese que ganó el pleito porque demostró que había trabajado sin recursos) podrá notarse que nunca se había hecho tanto en la historia del puerto como lo que hizo Aída. VER HACIA DELANTE: EL TRIENIO DE FÉLIX En este trienio Aída quiere entregar más beneficios culturales a los acapulqueños, por ello, ha vuelto a convocar a sus amigos artistas y creadores para que la ayuden a que Acapulco ingrese por fin a una verdadera efervescencia cultural, a la altura de las grandes ciudades del país y del mundo. “No es difícil, dice, México ha demostrado que puede ser foco de emisión cultural cuando nos lo proponemos y enfilamos nuestras energías en proyectos ambiciosos, lo único que hace falta es que caminemos juntos en un mismo sentido”.
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