Los ojos de mi hijo   

                 Maricarmen


Calor pegajoso sudor en mi piel.
Qué puede haber de bueno,  
Hablar de Acapulco
el esplendor, la nostalgia,
Hoy la decadencia.
La mirada estancada
sucio mar,
podrido
aguas negras.

Con los ojos de mi hijo,
siempre niño.
Orgulloso de su cuna
un hermoso lugar.
dice,
las palmeras danzan con la brisa. 
acantilados;
dice,
este lugar en ninguna parte
Tocar, oler, mirar  el mar,
su inmensidad. 
dice
sinfonía
puesta de sol
un astro en la mano.
pero vamos de prisa. 
amable abierta gente costeña. 
Pero llevamos prisa
colores música luces
¿no oyes?.
La inocencia
creer en la gente,
en el gobierno
¿Hasta cuando dejarán morir este lugar?
Mira el mar, sonríe

La tristeza
El puerto se pierde
mugre, basura, corrupción,  
niños explotados sexualmente
hambre, marginación.
Gritamos
vuelve a ser el puerto
el maravilloso no lugar
el púlpito de músicos y poetas. 
Hablar de Acapulco,
callo

Que hablen los ojos de mi hijo

Gaceta de información de actividades culturales de la ciudad y puerto de Acapulco
Director: Gustavo Martínez Castellanos
Año 6 ,  7 de Enero de 2011