Editorial

Plato primera comunion porcelana
Coleman
Nuestro número 16 de Culturacpaulco debió haber salido hace seis meses –cuando menos-. No nos fue posible realizarlo por razones por todos conocidas: la crisis económica de diciembre de 2008 –que se prolongó todo el 2009 para algunos sectores en México-, la desaparición de muchas microempresas debido a la otra crisis: la de la Gripe Aviar y la desconfianza generada por la guerra contra el narco: en un país en el que nadie sabe a ciencia cierta quién le toca como compañero de viaje, muy pocos se atreven a decir lo que piensan. Véase la numeralia de periodistas asesinados tan sólo en México en este sexenio, para tener una idea de la autocensura en la que hemos tenido que caer.
Independientemente de todo eso también incurrieron los problemas personales pero de eso no vale la pena hablar: baste saber que para poder hacer literatura o cualquier actividad estética en México hay que o tener dinero o padrinos mágicos en cualquier gobierno y, para mi, que nunca he sido –y hasta ahora no deseo ser- ni político ni burócrata pues la magia no está al alcance y hay que trabajar de sol a sol y sudando hasta el alma. Bueno, en esto último también influye el hecho de vivir en Acapulco.
Sin embargo, la espera bien valió la pena, en este número realizado con muchísimos esfuerzos, publicamos tres obras premiadas en sendos concursos literarios, producto de los talleres de Culturacapulco espacio que a pesar de todas las crisis ya mencionadas –y alguna que otra de identidad, por cualquiera de sus miembros- no ha detenido su trabajo de formación literaria en esta ciudad que no cuenta con un solo instituto de enseñanza, investigación y análisis de arte y cultura.
Así, publicamos “El otro régimen”, de Carlos Alberto Ricárdez, segundo lugar en el José Agustín de este año. “Apuesta entre amigas”, de Elizabeth Berea, que mereció Mención Honorífica en los Cuentos Campiranos 2010 y “Perspectiva del paisaje” del 2º lugar en poesía de la revista Punto de Partida (2010), Ari Jonathan García González.
También publicamos “Doña Carmen”, excelente cuento “redondo” de Juan Gálvez y un microcuento de Raúl Ocadiz, quien a pesar de no asistir a los talleres de Culturacapulco no se ha permitido la licencia de dejar de sentirse parte de ellos.
Para cerrar con broche de oro y aún no sé si con referencia al bicentenario o a otra fecha emblemática (o a algún sentimiento histórico a buen resguardo) Elizabeth Navarrete comparte con nosotros “Caída y poder”, texto que no puede ocultar el heavy metal que permea y corea todos y cada uno de sus poemas.
En otro rubro, presento a la promotora cultural mexicana a nivel internacional Carmen Douglas-Coleman quien me concedió, aparte del placer de su amistad, una entrevista que realizamos vía e-mail. En este número presento parte de su obra plástica: pintura y cerámica. Misión cumplida, Carmen. Te abrazo.
El quehacer cultural en Acapulco que realizamos con nuestros propios recursos –tanto económicos como intelectuales- no necesariamente refleja nuestras fobias y filias políticas, pero estoy seguro que en Culturacapulco todos concluimos que los últimos tres gobiernos locales se equivocaron de estructuras y estrategias en el quehacer cultural de nuestra ciudad y que el actual gobierno debería cambiarlas para beneficio mismo de la ciudad y de sus ciudadanos. Acapulco, lo necesita y lo merece.
Gustavo Martínez Castellanos