EDITORIAL
Crecimiento
El mes de junio nos proporcionó muchísimas cosas nuevas. Para empezar, con la Promotoría Cultural “Aída Espino” iniciamos cuatro talleres más, uno de Acuarela y tres nuevos de Literatura: Narrativa II, Análisis de Clásicos y Ensayística que, con los de Narrativa I, Dibujo, Guitarra Acústica y Eléctrica, Ajedrez y el Cine Club, hicieron que la Promotoría Cultural “Aída Espino” se convirtiera en el único centro educativo de arte y cultura en Acapulco y las Costas de Guerrero.
Se avecina un huracán
Además, con los alumnos del Taller de Narrativa I publicamos el libro de cuentos Se avecina un huracán de Michelle Ruiz Valdez en respuesta a la crisis financiera de la Biblioteca Pública Alfonso G. Alarcón. Con la venta de su libro, la autora, Aída Espino y CulturAcapulco aportamos 2,600 pesos a la Biblioteca en un evento que ya es histórico en Acapulco: 100 asistentes y 52 libros vendidos. Además de que por primera vez en nuestra historia local un grupo de creadores, en lugar de pedir dinero, lo otorga.
Andamos huyendo, Elena
La joven Michelle (16 años) no fue la única que presentó libro. Una semana después, el viernes 27, la doctora en Literatura por la Complutense, Liliana Pedroza, presentó Andamos huyendo, Elena y el sábado 28 dio un taller de Ensayo también en las instalaciones de la Biblioteca. A la presentación asistieron 25 personas, (incluyendo a la reportera del tabloide El Sur);y se vendieron 15 libros. Al taller asistieron 22 personas. No asistió la reportera de El Sur perohubo varios jóvenes que nadie supo decir de dónde nos visitaban. Supimos después que uno de ellos es licenciado en Literaturas Hispánicas por la UAG. Su presencia aportó diversidad y frescura a este taller sabatino de fin de mes que ya cumplió un año. Al final del taller se vendieron otros cuatro libros de Liliana cuyo monto la autora generosamente donó a la Biblioteca para ayudarla en sus necesidades. Gracias.
Las arremetidas
Desafortunadamente no todo son buenas noticias. En junio el tabloide El Sur anunció con bombo y platillo que los Consejos Consultivos de Cultura de Acapulco y de Taxco habían firmado con el Instituto Guerrerense de la Cultura un convenio en el que los dos municipios y el IGC aportarían 75 mil pesos cada uno para financiar proyectos que los miembros de esos Consejos aprobarán. Por el Consejo de Taxco no puedo opinar, pero por el de Acapulco sí: con ellos el IGC tuvo un desacierto porque en esa dependencia saben que los miembros de ese Consejo son personas que siempre han entorpecido el buen discurso de la cultura y el arte en Acapulco, que lo único que les interesa es sacar dinero de donde sea y que para ello se prestan a todo: desde firmar la cesión de la Casona de Juárez a un empresario, hasta ejercer la violencia física cuando sus argumentos no convencen. El IGC debería tomar en cuenta también la calidad moral de esos ciudadanos antes de darles dinero. Lo peor de todo es que esos otros 75 mil pesos también saldrán de los bolsillos de los acapulqueños cuando ésos “artistas” miembros del Consejo local, no tomaron en cuenta a nadie para realizar sus “acuerdos”. De la alcaldía de Acapulco no hay mucho que decir: se ha robado 25 millones de pesos de Cultura en todo el trienio y los miembros del Consejo han estado de acuerdo. Tal para cual
Más arremetidas contra el José Agustín
Otra mala noticia es que El Sur y su grupo de escritores, en conjunción con la Dirección Municipal de Cultura de Acapulco, cuya directora es la dentista Blanquita Reyna pero quien manda es la usurpadora Citlali Guerrero, harán otro “encuentro” de escritores al que traerán a un par de docenas de literatos con cargo a nuestras mermadas arcas municipales. Realizarán su evento el 18 de Julio, día en que Aída Espino, fundadora y coordinadora del concurso literario José Agustín, anunció que llevaría a cabo la rueda de prensa en la que los jurados abrirán las plicas con los nombres de los ganadores del certamen. Desde hace dos mese Aída anunció esa fecha para la premiación y con toda la mala intención del mundo, El Sur y Citlali Guerrero escogieron esa misma fecha para intentar restar lustre a la más importante justa literaria de Guerrero. No se han conformado con intrigar contra Aída Espino ni de haber presionado a los patrocinadores para que abandonaran el José Agustín. Quieren aniquilarlo.
El “Efecto Aída”
Sin embargo, ni El Sur, ni Félix, ni su espurio Consejo han podido detener a Aída Espino. Su Promotoría, en cambio, ha propiciado una fiebre de cultura en Acapulco y en el estado, en la que todo mundo quiere hacer algo. Y ya sea asaltando las arcas municipales o instituciones federales o reabriendo centros culturales cerrados o resucitando revistas o inventando diplomados de arte (y licenciaturas al vapor) por el estado se mueve gente que desea destacar en el ámbito cultural para intentar arribar, aunque sea, al reconocimiento público que Aída Espino recibe por su arduo trabajo en pro de la cultura del estado después de quince años de trabajar desinteresadamente por la cultura en Acapulco.
No todo es malo
Por eso, a pesar de las arremetidas en su contra, armadas por El Sur, Félix Salgado, Fabiola Vega, Citlali Guerrero -y su esposo Jeremías Marquines-, Aída Espino continúa trabajando. Tan es así que, a pesar de que ni La Jornada ni El Sur promocionan sus eventos culturales, de cualquier manera envían a sus reporteras, Marisol Wences y Karla Galarce, quienes todavía se otorgan la licencia de no mencionar en sus notas los enormes esfuerzos que Aída Espino y Themis Mendoza realizan para poder traer a Acapulco a escritores reconocidos; con los gastos cubiertos por CONACULTA y por Aída Espino, no por el dinero de los impuestos de los acapulqueños.
¡Bienvenidas!
La generosidad de Aída, sin embargo, no se detiene ante esas muestras de mezquindad y siempre les da la bienvenida, aunque ni permiso pidan y aunque atrasen el trabajo que con tanto cuidado planificamos quienes colaboramos con Aída. Es más, aunque se duerman en las presentaciones, como Karla Galarce, que al no comprender lo que decíamos durante la presentación de Andamos huyendo, Elena se quedó dormida en su silla hasta que la despertó el vendedor de libros de Educal.
La invitación está hecha; los talleres de Aída Espino se encuentran abiertos a todo mundo. Y para demostrar que no hay ningún resentimiento por su torpe proceder, en este número reproducimos íntegras las notas que El Sur y La Jornada realizaron sobre los eventos y los autores que, gracias a la generosidad de Aída Espino, presentaron y vendieron obra en Acapulco. Gracias por asistir. Sean todos siempre bienvenidos.
Les recordamos que los talleres continúan abiertos y que este mes tendremos dos presentaciones de libro una para ayudar a la Biblioteca y la del libro que cada mes nos envía Tierra Adentro con su respectivo taller. Este mes será sobre poesía.
Disfruten este número que, como todos lo que hacemos los realizamos con nuestros recursos y con todo nuestro cariño por nuestra ciudad y por nuestra gente.
“Acapulco también es cultura”: CulturAcapulco.
Lic. Gustavo Martínez Castellanos
Director