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Gaceta de Información de Actividades Culturales de la Ciudad y Puerto de Acapulco
Año 3, N°1 - Enero de 2008
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YO SÍ FUI... SOY TETÉ

Esther  Ángela Chávez Varela, “Teté”, profesora jubilada de educación básica, poeta y narradora (Premio Nacional de Cuento Sahuayo 2007) es también una pintora acapulqueña de pinceladas fantásticas y costumbristas que este enero de 2008 abrió el año con una exposición en el lobby de la biblioteca Alfonso G. Alarcón bajo los auspicios de la profesora Themis Mendoza Arizmendi directora de esa institución y de la licenciada Aída Espino Barros Ramírez primerísima promotora cultura del puerto de Acapulco.

La exposición de Chávez Varela “Teté” constó de 24 cuadros al óleo, algunos de los cuales se exhiben de forma permanente en la Biblioteca, convertida desde el año pasado en refugio de artistas y maestros de diversas disciplinas que fueron echados por el alcalde Félix Salgado de la Dirección Municipal de Cultura.

1ª Ronda

         En la sala infantil que lleva el nombre de Teté se encuentran permanentemente también sus murales y sus frisos dinámicos que relatan momentos de la historia de las civilizaciones de Mesoamérica a través de un ingenioso juego de luz y sombras. Antes de la remodelación total de la Biblioteca que realizara el gobierno del estado había otros murales de Teté que desafortunadamente fueron destruidos. Una vez realizada la remodelación ella se dio a la tarea de recuperar parte de aquel material y de dotar a esa sala y a otras áreas de la Biblioteca de pinturas suyas como la sala de cómputo que a su entrada luce un Quetzalcóatl de fuego que nos recuerda a Orozco.

Sin embargo, no obstante con esas obras que se encuentran permanentemente en ese recinto de lectura, Aída Espino hizo las gestiones necesarias ante la dirección de la biblioteca para montar la exposición “Yo sí fui; soy Teté” en ocasión del homenaje que los amigos de la artista harían con motivo de la recepción del Premio Nacional de Cuento Sahuayo 2007 que Teté había recibido en diciembre pasado. Gustosa, la profesora Themis aceptó  y para ello acondicionó la sala de lectura Teté Chávez Varela para que la exposición estuviera al alcance de todos los visitantes de la Biblioteca.

2ª Ronda
         Los cuadros que se exhibieron fueron: La invitada, que es una reminiscencia de los altares de muertos propios de nuestras celebraciones del mes de noviembre en México; Nico, o El violinista que es el retrato de un cazador que a su vez es violinista y cuyo rostro se encuentra detalladamente formado por diversos animales de caza. La virgen de los mares, que reproduce la técnica que en México es conocida como “Ocampo” de figura fondo y con la que Teté reproduce de talla completa la escultura de la virgen de Guadalupe que se encuentra sumergida a un costado del pequeño atolón de la Hierbabuena a la vera de la isla de la Roqueta en el Acapulco Tradicional. La Coatlicue que es una interpretación de la escultura azteca que reproduce (también de talla completa) la madre de los Dioses del panteón nahoa en un sincretismo que es difícil dejar pasar de largo. Flotando o Niños Huicholes con Huaculi Hualula un cuadro   simbolista de gran expresividad y ternura. La mayor parte de estas piezas pertenecen a colecciones privadas (inclusive extranjeras) que accedieron prestarlas para esta exposición.
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3ª Ronda

            También se encuentran La Madres Tierra, díptico que Teté había realizado en concordancia con sus inclinaciones ecologistas y que relata el deterioro de un paraje ocupado antaño por la naturaleza y atisbos de civilizaciones precortesianas y hogaño por la modernidad que ha deteriorado el ambiente ecológico, contaminado todo y haciendo que la madre tierra llore por ese atropello en su contra. Este díptico había sido donado por la autora y la Contadora Gloria Sierra, ex secretaria de Desarrollo Social del estado, al municipio de Acapulco para que fuera exhibido en la sala de espera de la Oficina de la presidencia municipal de donde misteriosamente fue descolgado y extraviado hasta que la autora y Gustavo Martínez denunciaron la desaparición como robo. Tardó cinco meses en volver a aparecer el díptico, algo estropeado y con señas de haber sido arrumbado pero felizmente fue devuelto por la oficina de la presidencia a la autora en un inexplicable rechazo a esta obra, su posesión y su consecuente cuidado. Ahora, Teté lo donó a la Biblioteca en donde puede ser visitado por todos los ciudadanos de Acapulco y sus visitantes.

La exposición Yo sí fui Soy Teté contó con unas cuatro mil personas que es el promedio de visitas que la Biblioteca pública Alfonso G. Alarcón tiene en el espacio temporal de un mes.

           La inauguración de esta exposición se realizó formalmente el día  23  de enero y asistieron todos los amigos de la artista pues ese día se realizó un homenaje en su honor por tantos años de trabajo en pro del arte y de la cultura acapulqueñas y por haber obtenido el premio Nacional de Cuento Sahuayo 2007.

         Aunque la exposición duró un poco menos de un mes, todo aquel que desee conocer la obra pictórica de Teté puede visitar sus murales y frisos en la Biblioteca Pública Alfonso G. Alarcón.

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