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Enero 08

Gaceta de Información de Actividades Culturales de la Ciudad y Puerto de Acapulco
Año 3, N°1 - Enero de 2008

 

CURSO DE GUITARRA ELÉCTRICA Y ACÚSTICA

 

      Christopher Lee es  un joven que nació en Estados Unidos y que desde muy pequeño fue traído a vivir en Acapulco. A los nueve años encontró en una casa que sus padres habían rentado una vieja guitarra que inició a tocar primero con temor a que sus padres lo regañaran porque nadie le había dado permiso de tomarla del sótano en donde la había hallado y después con mucho entusiasmo en reuniones y fiestas familiares.

      Con el tiempo se compró una guitarra nueva y después fue adquiriendo equipo. Un buen día se la echó al hombro y decidió viajar. Anduvo por casi todo el país ayudado a transportarse y a sobrevivir sólo por esa guitarra y su enorme talento musical.

      En cada punto que visitó aprendió algo nuevo, de ahí su acrecentada versatilidad.  

      Tocar la guitarra y cantar lo ha hecho tan feliz –confiesa- que decidió dedicarse a la enseñanza de ese instrumento a todo aquel que se lo pidiera. Y un buen día, cansado de caminar, se detuvo, sintió nostalgia por Acapulco y regresó.

      Primero intentó dar clases en la Casa de la Cultura, hoy Centro Cultural Acapulco, pero como quería que sus enseñanzas fueran gratuitas, la en ese entonces Directora, le negó el espacio. Entonces se fue a la Dirección Municipal de Cultura y ahí conoció a Aída Espino quien inmediatamente le designó un espacio en la Casona de Juárez.

     Christopher Lee dio cinco clases cada semana durante los 16 meses mientras Aída Espino fue Directora de Cultura. A lo largo de ese tiempo ha formado una docena de bandas de rock y medio centenar de bohemios que en este momento seguramente están reproduciendo melodías en sus instrumentos.

      Cuando Aída fue injustamente defenestrada, Christopher  rodeó su cuello con una soga y fingió ahorcarse en la puerta de Hornitos 7, edifico que alberga la Dirección Municipal de Cultura, pero ni su simbólica protesta detuvo a los policías enviados por Fabiola Vega a echar a Aída de las instalaciones culturales.

      Aída tuvo que pedir a amigos suyos que evitaran que sus cosas fueran arrojadas a la calle y, con su ayuda, consiguió recuperarlas. Pidió asilo para sus talleres en la Biblioteca Alfonso G. Alarcón, le fue concedido y hasta allá la siguió Christopher Lee con su guitarra y sus alumnos.

      Continúa otorgando gratuitamente el taller de guitarra eléctrica y el de guitarra acústica, ahora en las instalaciones de la Biblioteca.

      Ahí cualquier ciudadano puede inscribirse y aprender a tocar ese hermoso y popular  instrumento.